martes, marzo 04, 2008

Ventanitas editoriales


Tras leer una critica literaria en un diario porteño, sobre la obra del escritor Don DeLillo, sobre su obra “El hombre del salto” para quien diseñe la portada en su edición española, decidí irme en un pequeño tour a una librería increíble que hay en Buenos Aires, la ateneo en la calle Santa Fe, un antiguo teatro convertido en Librería, uno de esos espacios en los que uno quisiera fundirse y ser libro!
En fin, fui allí a ver si la edición argentina era igual a la española. Para mi sorpresa, era el mismo diseño, la misma portada y la diseñadora seguía siendo la misma: yo, Maria Antonia Pérez seguía allí, conectada a ese libro, a ese autor, a esa editorial (Seix Barral).
Una Colombiana, diseñando para una editorial Española, una obra de un autor americano y editada en una edición Argentina… eso me pareció hermoso, universal, seguía estando allí.
Busque con afán otros diseños míos y en efecto los encontré, había olvidado que hermosa sensación es cuando ves en una vitrina, a un lector en el metro, o en una critica en el periódico, tu obra de arte. Así es, pequeñas obras, regadas por el mundo, invitando a diversos lectores a sumergirse en las letras, haciendo de esas portadas una ventanita de mi ser, del autor, de la editora, de la editorial, de el lector, todo un universo conectado, desde Buenos Aires, Colombia, España o cualquier otro lugar posible!
Había olvidado la hermosa sensación que se siente cuando ves ese libro en frente tuyo, haciéndote un guiño y recordándote porque te gusta tanto lo que haces, porque si, te recuerda una vez mas que sos ciudadana del mundo y que las imágenes y las letras se hicieron para sorprendernos, enamorarnos y recordarnos que la imaginación es un estado mental hermoso que nos lleva por diferentes viajes

Filetiando historia



De Buenos Aires, uno escucha del tango, de la carne, de su gente Hermosa; pero yo, personalmente, poco o nada sabia sobre el Fileteado porteño.
Este hermoso arte grafico, nació en las fabricas de carros porteñas a principios del siglo XIX, se desarrollo como una practica popular, que la gente del común (con descendencia italiana) utilizaron para decorar sus colectivos y camiones y mas tarde en los 70 se aplico en avisos y señalética en la ciudad pero fue mas tarde prohibido por la dictadura.
Hoy en dia, El fileteado porteño es tan importante como el tango mismo, constituye una iconografía, un lenguaje típico autóctono de Buenos Aires y allí se reflejan personajes típicos e importantes del arte, la política y la vida cotidiana de un Buenos Aires pintoresco.

Es fascinante ver esta técnica tradicional que conserva sus procesos típicos, hechos a mano, sus formas estilizadas y orgánicas, es una mezcla prodigiosa de ornamentos, caligrafía y retrato.
Algunos representantes de este arte son: Salvador Ventero, Vicente Brunetti y Alfredo Genovese.
Actualmente se pueden ver aplicaciones de Fileteado en calles, restaurantes, afiches, libros y Cds.
El fileteado porteño tiene un carácter único, las mezclas de color, de formas y de contrastes, es muy representativo de la cultura argentina.
Lo que antiguamente era un arte popular y se veía como ornamentaciones banales, hoy en día es un arte en furor, me gustaría poder llegar a ver mas de sus procesos e historia. Me sorprende que hasta ahora, en los Museos de Arte que he visitado, no se incluya en fileteado como memoria grafica de la ciudad, es poco el material que se encuentra y pocos turistas y porteños conocen sobre el tema. Yo por mi parte comparto lo poco que he llegado a conocer hasta ahora, pero si tengo oportunidad, me apuntare a unas clases, para conocer la otra cara grafica de este Buenos Aires por descubrir.

Buenos Aires… piantada en la memoria

Hay lugares que recuerdas, que extrañas, que huelen, que saben o que simplemente, pasan...
Buenos Aires me recuerda a Barcelona, me hace extrañar a mi papa, me huele a asado, a dulce de leche, me sabe a una Europa latina, me suena a tango… pero nunca, nunca pasa…
Buenos Aires estaba en mi memoria desde antes de llegar.
Buenos Aires tiene esas callecitas que tienen ese… que se yo… esta ciudad que me suena a Balada para un loco, una loca ; donde los semáforos me dan esas tres luces celestes, y los bares se llenan de milongas y bandoneones… Aquí los tangos se vuelven calles (Corrientes, La Boca, caminito), las calles barrios y los barrios historias
La vida es un tango, y por eso, esta Buenos Aires que viene a descubrir, se llenara de poesía hecha música, de dulce de leche, de mate, de fútbol, de filetes… se llenara de esos aires buenos, que siempre me llevan a donde he debido llegar.

Los Amigos, lado Sur



El sur fue esa conexión mágica, parajes naturales llenos de lagos, de montañas, de amigos… Puerto Varas fue una parada corta que nos permitió llegar a Bariloche, tomando el cruce andino. Un tour en bus que nos llevo a recorrer hermosos lugares como Frutillar, un pueblecito pequeño a orillas del lago. En el camino, encontramos muchas casas hechas en tejuelas (pequeñas tejas en madera de alerce, que se utilizan para techos y paredes) un acabado único que hace que las casas parezcan revestidas en escamas de madera, cada una con una forma y un color único. Parecen casas de un cuento de Hansel y Gretel, donde no hay brujas, pero si mucho chocolate!
Una vez mas, cruzamos la frontera sin problemas, sin complicaciones… que fácil es el Sur!
Bariloche nos recibe con olor a chocolate. Hay tiendas y fabricas que exhiben sus productos mas finos de repostería. Todas las formas y sabores inimaginables del chocolate, todo en un ambiente calido y tranquilo.
Bariloche se encuentra a orillas del lago Nahuel Pichu, rodeado de montañas y otros lagos, que hacen de este lugar, un sitio idóneo para actividades al aire libre.
Esta vez estamos ya en tierras argentinas, cruzamos la papa en un bus súper cómodo, sillas-cama y un servio increíble, donde hasta la champagna es bien recibida… próxima parada: Buenos Aires, y que mejor manera de hacerlo que leyendo “Manual de zoología Fantástica” de el maestro Borges, para comenzar esta aventura con la visión y la magia que esconden sus letras.
Adios Neruda, bienvenidos Gardel, Borges, Cortazar...