domingo, enero 06, 2008

Uno vuelve

Después de 7 años de aventuras, experiencia y viajes, volví a el hogar dulce hogar, la toto regreso a Colombia.
Uno vuelve por que necesita sus raíces, porque el viajero también se cansa de ser un extranjero, porque ser un nómada a veces cansa y porque acá, en la tierra de uno, esta la familia, los amigos y las raíces.
Uno vuelve porque el alma se lo pide y el cuerpo lo reclama.
Volver, es como un viaje mas, después de tanto tiempo, no puedo negar que soy una extranjera en mi propia tierra, que las cosas cambian, que uno cambia y que hay cosas que nos gustan y nos disgustan de este nuevo encuentro.
Si vamos a hacer un resumen de lo que fue el 2007 podría, decir que para mi, fue un año de reconocimientos, redescubrimientos y de encuentros. A uno le pasa todo esto junto, con la ciudad, con la familia, los amigos y con uno mismo; creía conocerme, pero todo cambia cuando uno vuelve. Cambié, pero no tanto como para no ser capaz de reconocerse y de reencontrarse en esta ciudad que tanto cambió pero que evolucionó a un ritmo del cual no fui testigo.
Este año 2007, volví para estar de nuevo en familia, poder volver a gozar de reuniones, almuerzos de primos, fiestas, sobrinos, aunque a veces pareciera que uno se ha desprendido de esas cosas, a uno si le importa, si lo llena y si que lo extraña, solo que no con la intensidad con la que los Colombianos vemos el tema “familia”.
Volví para estar en mi casa, abrazar a mis papás, estar con mis hermanos y gozar con mi sobrino, eso no se encuentra en ninguna parte del mundo.
Volví para explorar una ciudad distinta, llena de cultura, eventos, una ciudad donde ahora es posible transitar sin miedo, una ciudad que muta, que es camaleónica y que como siempre, nos ofrece sorpresas en el día a día. También me di cuenta que hay cosas que no cambian, los ricos siguen siendo ricos y los pobres, pobres, porque acá hay algo que no cambia y son las grandes diferencias sociales que siguen reprimiendo nuestro país.
Volví para darme cuenta, que hablar es fácil, pero “del dicho al hecho hay mucho trecho” y los paisas criticamos de forma muy elocuente, hablamos de política, de paz de guerra pero poco contribuimos en ello, y si lo hacemos se nos tacha de soñadores. Pero al volver uno también se da cuenta que somos felices, que la gente es muy amable, que uno por fuera, extraña la alegría y las sonrisas que caracterizan a un Colombiano.
Volví para reencontrar amigos, descubrir mucho nuevo e invitar a otros a visitar mi país.
Volví para visitar lugares como Nuquí, Cartagena, La Guajira, Santa Fe de Antioquia… espacios únicos donde recordé porque Colombia sigue siendo mi paraíso, porque aunque he visto lugares hermosos en el mundo, creo que Colombia no se queda atrás con sus playas, sus desiertos y sus riquezas naturales y arquitectónicas, y con tan buena suerte que no son atracciones turísticas comerciales, donde lo exótico sigue siendo natural, auténtico, espontáneo.
Volví para descubrir que hay trabajo, que Colombia es creativa, innovadora y que también en el activismo social hay mucho por hacer.

Volver es duro, uno encuentra otras realidades, otras personas y se da cuenta que uno también ha cambiado, pero como todo viaje, hay momentos de crecimiento y reflexión, y como dicen por ahí “ El viajero que vuelve nunca detiene su andar”, si, yo, la toto, viajo por curiosidad, por impulso, es algo que no puedo explicar, necesito cambiar, reinventarme y como dice Héctor Abad “ todo de repente empieza a parecernos normal, empieza a parecernos bien, cuando eso ocurre, es el síntoma de que a llegado nuevamente la hora de partir” yo también necesito lo anormal.

Y en el fondo pienso: Uno vuelve porque nunca se ha ido, 7 años de aventuras y viajes, pero sigo siendo de acá, sigo perteneciendo a estas tierras verdes, sigo teniendo mis raíces en este país de riquezas.

1 comentario:

Trebolazul dijo...

Necesitaba leer algo como esto, gracias.llevo 6 años fuera de Colombia y pienso regresar en Agosto se que no será facil, que todo habra cambiado como yo lo he hecho.Pero que tambien como tu, se muy bien que Colombia es mi paraiso, el tuyo, y que hay muchas cosas por hacer, y que quiero abrazar a mi familia, reencontrar viejos amigos y hacer muchos nuevos. No quiero detener mi andar, vuelvo a mi hogar. Abrazos.