martes, enero 10, 2006

Fin de año 2006, Uvas y baños con nieve.


Enero 10, 2006. Tokio

Este ano la navidad paso rápido, también por el hecho de que en Japón, no tiene tanta importancia como en las culturas occidentales, y es además, una fecha para pasarla en pareja. La toto tuvo la suerte de vivirla en compañía de amigos, entre una comunidad mas internacional, viajeros extraviados que también coincidieron en un lugar y un momento determinado. El ano nuevo fue diferente, La toto fue invitada a visitar a su amiga Mioko, una japonesa con muy buen nivel de español, que estaba en el barco con la toto. Su familia fue muy amable y abrió las puertas de su casa a la toto y su amiga alemana que estaba de visita. Entre comidas y visitas, los tres días transcurrieron entre nuevas experiencias: La primera esquiada, que fue una gran experiencia de “aterrizaje” donde la toto tuvo encuentros cercanos con victimas de su torpeza y con la nieve, que amortiguo ariamente cada intento fallido.
También la visita al tan conocido “Onsen” o baños calientes de Japón, que en medio de las montanas y rodeados por vegetación, permiten, en medio de aguas calientes y medicinales, relajar el cuerpo y el alma. Es un sitio muy interesante, donde mujeres y hombres disfrutan en habitaciones separadas, y las mujeres se bañan tranquilamente sin ningún pudor y totalmente desnudas. El ritual del baño y la limpieza son un tema muy importante en Japón. Inicialmente la persona debe limpiarse con jabones y estregar bien cada rincón del cuerpo, luego, puede sumergirse en 3 o 4 piscinas de diferentes temperaturas, a veces, hay una en el exterior, rodeada de nieve y con una vista hermosa sobre la montaña. A veces, hay también un sauna y una piscina de agua helada. Allí el tiempo pasa y parece que el cuerpo dejara en aquel lugar, cualquier impureza o posibilidad de la misma.
El año nuevo transcurre como una cena familiar y justo antes de las 12:00 con una visita al templo o a un Shrine, donde la comunidad entera hace sus ofrendas (dinero, sake, arroz o comida) y donde se reciben mensajes con la suerte para el año que esta por venir. Se convierte en un festival de Comida, bebida y de souvenir para la suerte y la fortuna. Los espacios se cargan de luces, aromas y sonidos míticos que parecen un buen augurio para el 2006. Y como las tradiciones no se pierden, la toto no olvida sus 12 uvas y un montón de deseos de felicidad y bienestar para los suyos.
Mas tarde, trenes, curiosidad y destino, conducen a estas viajeras a el sitio mítico de Kyoto, la capital cultural de Japón, Un sitio donde se respira arte y tradición. La toto pudo quedarse en casa de una pasajera del barco y ella, con su gentileza japonesa, les fue de guía durante los 3 días siguientes.
Kyoto es, por tradición, el centro de las artes, donde aun se conservan festivales, rituales y espacios que tienen miles de años. Es una ciudad que se llena de pequeñas calles, hermosas tiendas y una arquitectura increíble que mezcla la moderno y lo clásico casi de forma maestra. La visita a templos, Shrines y pagodas, constato la fama de tan hermoso lugar, que comparado con Tokio tiene mucha mas tradición, oferta y motivación para una artista inquieta.
En invierno cubre de gris gran parte de la vegetación, una razón mas, para volver, cuando los árboles de cerezos cubren de color y magia esos paisajes de cuentos de hadas.