martes, enero 31, 2006

Lost in Translation, Perdida en Tokio, perdida en la traducción.


Enero, 20, 2006

Algunos recordaran la Película de Sofía Coppola, donde, un hombre y una mujer, cada uno a su manera, se redescubren y traducen a si mismos, entre el presente y el futuro.
Una película que demuestra claramente la dualidad japonesa.
Para la toto, Japón ha sido una traducción interior, el sitio donde letras, idiomas y personas se transforman en mensajes y se cargan de significados.
Desde la llegada en Peace Boat, su vida transcurrió entre visitas, tours y recorridos increíbles por calles de Tokio, Kyoto y Nagoya. Una navidad sin mayores celebraciones pero un ano Nuevo lleno de increíbles tradiciones y adaptaciones para la toto.
Llegar en medio del invierno, implica ya de por si, un ajuste corporal, psicológico y físico de todo el entorno interior y exterior. Un frió que también lleno de nieve y paisajes blancos una nueva estación de descubrimientos.
Japón representa para la toto, todo un universo grafico, donde las letras, la moda, los ruidos, el lenguaje, los tonos, las distancias ,la información y los gestos de gentileza se convierten en fantasmas que se pierden en la traducción o que a modo interesante, se distorsionan en la misma. Tratamos de juzgar estos parámetros desde nuestra propia experiencia personal, pero en Japón todos estos símbolos traducen una historia de vida y cultura.
La toto de debate entre la cultura consumista y de carácter productivo que contrasta increíblemente con la espiritualidad y tradición de la cultura asiática. Tokio, con fama mundial, es uno de los sitios mas costosos y Japón es también por estadísticas, un país donde la gente trabaja de forma obsesiva. Pero Japón, ofrece un panorama y una estética diferente, un servilismo y misterio difícil de definir. Cuando uno entiende la cultura , esas letras de convierten en sentidos que conectan un pasado, un presente y un futuro. Japón en un país que es un placer para los sentidos y un reto para los artistas. La toto apenas comienza este descubrimiento infinito, que llena de incógnitas y vacíos un montón de sentidos, pero que a la vez la motiva para ir mas allá, para descifrar ideogramas, pictogramas y desarrollar su propia traducción. Un comienzo lleno de gente increíble y de oportunidades interesantes que posiblemente llenen las totoaventuras de mas caracteres, curvas y tintas…

martes, enero 10, 2006

Fin de año 2006, Uvas y baños con nieve.


Enero 10, 2006. Tokio

Este ano la navidad paso rápido, también por el hecho de que en Japón, no tiene tanta importancia como en las culturas occidentales, y es además, una fecha para pasarla en pareja. La toto tuvo la suerte de vivirla en compañía de amigos, entre una comunidad mas internacional, viajeros extraviados que también coincidieron en un lugar y un momento determinado. El ano nuevo fue diferente, La toto fue invitada a visitar a su amiga Mioko, una japonesa con muy buen nivel de español, que estaba en el barco con la toto. Su familia fue muy amable y abrió las puertas de su casa a la toto y su amiga alemana que estaba de visita. Entre comidas y visitas, los tres días transcurrieron entre nuevas experiencias: La primera esquiada, que fue una gran experiencia de “aterrizaje” donde la toto tuvo encuentros cercanos con victimas de su torpeza y con la nieve, que amortiguo ariamente cada intento fallido.
También la visita al tan conocido “Onsen” o baños calientes de Japón, que en medio de las montanas y rodeados por vegetación, permiten, en medio de aguas calientes y medicinales, relajar el cuerpo y el alma. Es un sitio muy interesante, donde mujeres y hombres disfrutan en habitaciones separadas, y las mujeres se bañan tranquilamente sin ningún pudor y totalmente desnudas. El ritual del baño y la limpieza son un tema muy importante en Japón. Inicialmente la persona debe limpiarse con jabones y estregar bien cada rincón del cuerpo, luego, puede sumergirse en 3 o 4 piscinas de diferentes temperaturas, a veces, hay una en el exterior, rodeada de nieve y con una vista hermosa sobre la montaña. A veces, hay también un sauna y una piscina de agua helada. Allí el tiempo pasa y parece que el cuerpo dejara en aquel lugar, cualquier impureza o posibilidad de la misma.
El año nuevo transcurre como una cena familiar y justo antes de las 12:00 con una visita al templo o a un Shrine, donde la comunidad entera hace sus ofrendas (dinero, sake, arroz o comida) y donde se reciben mensajes con la suerte para el año que esta por venir. Se convierte en un festival de Comida, bebida y de souvenir para la suerte y la fortuna. Los espacios se cargan de luces, aromas y sonidos míticos que parecen un buen augurio para el 2006. Y como las tradiciones no se pierden, la toto no olvida sus 12 uvas y un montón de deseos de felicidad y bienestar para los suyos.
Mas tarde, trenes, curiosidad y destino, conducen a estas viajeras a el sitio mítico de Kyoto, la capital cultural de Japón, Un sitio donde se respira arte y tradición. La toto pudo quedarse en casa de una pasajera del barco y ella, con su gentileza japonesa, les fue de guía durante los 3 días siguientes.
Kyoto es, por tradición, el centro de las artes, donde aun se conservan festivales, rituales y espacios que tienen miles de años. Es una ciudad que se llena de pequeñas calles, hermosas tiendas y una arquitectura increíble que mezcla la moderno y lo clásico casi de forma maestra. La visita a templos, Shrines y pagodas, constato la fama de tan hermoso lugar, que comparado con Tokio tiene mucha mas tradición, oferta y motivación para una artista inquieta.
En invierno cubre de gris gran parte de la vegetación, una razón mas, para volver, cuando los árboles de cerezos cubren de color y magia esos paisajes de cuentos de hadas.