jueves, diciembre 08, 2005

Coneccion Cosmica


El ultimo puerto.
El ulmimo destino y l aultima oportunidad de degustar de un buen clima y de sumergirse en el hermoso mar, antes de llegar a frio invierno de Japon, parcecian ser motivos suficientes para querer disfrutar de este puerto en un encuetro submarino. Todos parecian tener mil planes pero la toto, sentia que esta vez un poco de espacio, serian la despedida perfecta y tal vez la unica oportunidad para reflexionar sobre toda esta experiencia emocional. En un princio un pequeño grupo de amigos se animo a la aventura y sin reservas o llamadas previas, siguieron los consejos de guias y libros, sobre a donde ir para practicar un buen buceo, ya que Papua Nueva Guinea es famosa por sus buceos de en naufragios y gran variedad de corales y especies, lo que fue motivación suficiente para que la toto se pusiera por meta, descubrir uno de estos famosos barcos.
Rabaul, un puerto que los recibio entre cantos y bailes aborígenes, donde los amables habitantes seciraban sus cuerpos con hojas y pintura, haciendolos ver bastante agresivos pero a la misma vez bastante misteriosos.
Alejandose un poco de el turismo y la comunidad japonesa, el grupo de viajeros tomaron un bus que los condujo a una playa alejada, donde descubririan que ni siquiera alli estarian a salva de los tours de Peace Boat, asi que miestras la bandada japonesa llegaba, pudieron disfrutar de un buen bano de mar, y pudieron descubir rapidamente que las facilidades de buceo no eran tan accequibles. El centro de habia movido hacia algunos anos, y habia un solo operador de buceo. La toto intento contacto telefonico y una amable mujer, le comunico a la toto que el Dive Master estaba fuera haciendo un tour, que tqal vez volveria pero no habia seguridad alguna, tal ves una segunda llamada alrededor del medio dia, podria confirmarlo. La segunda llamada no fue mas exitosa y la toto empezo una agradable amistad con esta amable mujer que parecia notar sus ancias desesperadas por poder Bucear y sugirió una tercera llamada. Los amigos de la toto se dieron por vencido y decidieron regresar, lo que la dejo a ella sola con una curiosa japonesa “Harumi” que parecia no tener prisa y tenia curiosidad submarina. La tercera y ultima llamada concluyo en que lo mejor seria que el esposo de esta amable mujer, recogeria a la toto y su amiga donde estaban y las llevarian a su casa para practicar snorkel y disfrutal un buen café. La toto parecia resignada a esta posible alternativa y tras ser recogidas por este amable personaje que les brindo una grata conversación la toto descubbrio con sorpresa y con mucha suerte…. O conspiración cosmica, que al llegar al sitio, el Dive master ya habia llegado, lo que hacia posible la idea de un buceo.
Cual no seria la sorpresa de la toto al descubir que si seria posible y que ante ella se presentaba un hombre increíblemente hermoso, con una sonrisa increíble y la actitud y ganas de compartir con la toto de un buen buceo. Harumi no tenia certificado asi que todo fue organizado para que ella pudiera hacer snorkel, lo que dejaba a la toto, disfrutar de toda la atención y tiempo con Steven. Un buveo increíble que se inauguro con manta rayas y barcos sumergidos. Una visibilidad increíble y un colorido impresionante, Corales, esponjas y un sin fin de vida submarina se abrian ante los ojos de la toto, separando su ser de todo pensamiento posible. Alli abajo en tiempo de detiene y la mente parece sumergirse en otra dimensión, Para la la toto fue muy relajante, no habia grupo del quien cuidar, no habia limites de tiempo, alli estaba: ella y su Océano-mar. La toto parecia haberse convertido en sirena, una simbiosis natural le permitio desifrutar de el buceo mas largo y relajado de su vida, ante ella se presentaban especies raras, llenas de color y formas que parecian ser una senal premonitoria, Una vez mas la vida, la sumerge en su universo azul.
La energia del lugar era increíble, al salir del agua, los esperaba Lydia, la madre de Steven, una australiana llena de vida. Habia preparado torta de banano y un excelente café! Rodeada de perros, flores y buena gente, la toto disfruto de una tarde de charlas e historias. Un atardecer parecio despedir con magia todo un dia de logros. De vuelta en el agua, las dos amigas disfrutaron de un ultimo bano de sal, no sin antes poder degustarse una vez mas del placer de hacer snorkel.
Entre abrazos y despedidas, la promesa de regresar era innegable, la idea de descubrir nuevos sitios de buceo, con una conciencia ecologica, parecian ser para la toto la razon suficiente para volver. Steven las llevo de vuelta a “casa” donde el Peace Boat esperaba para su ultima despedida.
Una experiencia linda, una familia increíble que abrio su hogar e historias a estas viajeras curiosas y con sed de mar. Un lugar al que la toto quiere volver, como muchos otros, pero a este regresara mas pronto que nunca.

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