jueves, diciembre 15, 2005

Finales felices.


Diciembre 16, 2005. Tokyo

Otra historia de comienzos y finales. Después de tres meses y medio, el sueño se termina y la toto esta de vuelta a su mágica realidad.
El Final del Peace Boat, 105 días en 17 países, viajando alrededor del mundo, viviendo en una comunidad de 1,000 personas que se mezclan con el universo en un mensaje de paz y entendimiento cultural, atravesando océanos y canales, Inspirándose en cada Puerto, abriendo las puertas de la curiosidad y haciendo lazos de amistad y compromiso con el planeta.
Las despedidas son dolorosas pero para la toto esta vez se lleno de un comienzo diferente. Parece que esta vez aterrizar en tierras extranjeras, tiene una sensación mas familiar, la toto ha podido entender y convivir con esta comunidad japonesa.
Decir adiós a un grupo de amigos que durante 3 meses trabajaron como un gran equipo, decir hasta pronto a muchos que quedan conectados a este grupo internacional.
Una llegada que limita el tiempo, Entre maletas y despedidas las lagrimas se entremezclan con sonrisas y nuevos sueños.
Japón recibe a lo toto con un deslumbre de luces que parecen ser la prueba inminente de una navidad diferente. Esta vez llena de edificios y tecnología, además de un frió que parece muy distante a esas tierras del trópico, donde la toto estaba hace un ano en compañía de los suyos. Hoy en Tokio en compañía de nuevas amistades, pero con las expectativas de algo diferente.
Los finales se llenaron de oportunidades y la toto contempla ahora la posibilidad de una posición fija en Peace Boat y también la propuesta de trabajar en dos interesantes proyectos de libros ilustrados; uno para un personaje en Tahití y otro para un proyecto educativo sobre los arrecifes en Papua Nueva Guinea.
Este monstruo de ciudad parece acoger a la toto con proyectos sonados: libros, ilustraciones, gente linda y proyectos que hacen cambios. Por ahora la toto esta ojos abiertos para diferentes opciones. Todo parece haber sido un sueno, un gran sueno, lleno de duendes y hadas en paraísos perdidos. Ahora empiezan retos interesante, aprender un nuevo idioma, ajustarse a una nueva cultura y una vez mas Empezar de nuevo.
Los cambios es lo único seguro que hay en la vida y para la toto esos cambios son una mezcla de excitación, deseo y miedo, Pero la toto sigue creyendo que estará donde el corazón la lleve, aunque quisiera estar en muchos lugares y con muchas personas en el momento, la toto sabe que Japón se presenta como una señal, una estación mas en el camino de la vida, llena de ángeles guardianes que harán de esta nueva historia una aventura mas. Bienvenido Japón.

jueves, diciembre 08, 2005

Coneccion Cosmica


El ultimo puerto.
El ulmimo destino y l aultima oportunidad de degustar de un buen clima y de sumergirse en el hermoso mar, antes de llegar a frio invierno de Japon, parcecian ser motivos suficientes para querer disfrutar de este puerto en un encuetro submarino. Todos parecian tener mil planes pero la toto, sentia que esta vez un poco de espacio, serian la despedida perfecta y tal vez la unica oportunidad para reflexionar sobre toda esta experiencia emocional. En un princio un pequeño grupo de amigos se animo a la aventura y sin reservas o llamadas previas, siguieron los consejos de guias y libros, sobre a donde ir para practicar un buen buceo, ya que Papua Nueva Guinea es famosa por sus buceos de en naufragios y gran variedad de corales y especies, lo que fue motivación suficiente para que la toto se pusiera por meta, descubrir uno de estos famosos barcos.
Rabaul, un puerto que los recibio entre cantos y bailes aborígenes, donde los amables habitantes seciraban sus cuerpos con hojas y pintura, haciendolos ver bastante agresivos pero a la misma vez bastante misteriosos.
Alejandose un poco de el turismo y la comunidad japonesa, el grupo de viajeros tomaron un bus que los condujo a una playa alejada, donde descubririan que ni siquiera alli estarian a salva de los tours de Peace Boat, asi que miestras la bandada japonesa llegaba, pudieron disfrutar de un buen bano de mar, y pudieron descubir rapidamente que las facilidades de buceo no eran tan accequibles. El centro de habia movido hacia algunos anos, y habia un solo operador de buceo. La toto intento contacto telefonico y una amable mujer, le comunico a la toto que el Dive Master estaba fuera haciendo un tour, que tqal vez volveria pero no habia seguridad alguna, tal ves una segunda llamada alrededor del medio dia, podria confirmarlo. La segunda llamada no fue mas exitosa y la toto empezo una agradable amistad con esta amable mujer que parecia notar sus ancias desesperadas por poder Bucear y sugirió una tercera llamada. Los amigos de la toto se dieron por vencido y decidieron regresar, lo que la dejo a ella sola con una curiosa japonesa “Harumi” que parecia no tener prisa y tenia curiosidad submarina. La tercera y ultima llamada concluyo en que lo mejor seria que el esposo de esta amable mujer, recogeria a la toto y su amiga donde estaban y las llevarian a su casa para practicar snorkel y disfrutal un buen café. La toto parecia resignada a esta posible alternativa y tras ser recogidas por este amable personaje que les brindo una grata conversación la toto descubbrio con sorpresa y con mucha suerte…. O conspiración cosmica, que al llegar al sitio, el Dive master ya habia llegado, lo que hacia posible la idea de un buceo.
Cual no seria la sorpresa de la toto al descubir que si seria posible y que ante ella se presentaba un hombre increíblemente hermoso, con una sonrisa increíble y la actitud y ganas de compartir con la toto de un buen buceo. Harumi no tenia certificado asi que todo fue organizado para que ella pudiera hacer snorkel, lo que dejaba a la toto, disfrutar de toda la atención y tiempo con Steven. Un buveo increíble que se inauguro con manta rayas y barcos sumergidos. Una visibilidad increíble y un colorido impresionante, Corales, esponjas y un sin fin de vida submarina se abrian ante los ojos de la toto, separando su ser de todo pensamiento posible. Alli abajo en tiempo de detiene y la mente parece sumergirse en otra dimensión, Para la la toto fue muy relajante, no habia grupo del quien cuidar, no habia limites de tiempo, alli estaba: ella y su Océano-mar. La toto parecia haberse convertido en sirena, una simbiosis natural le permitio desifrutar de el buceo mas largo y relajado de su vida, ante ella se presentaban especies raras, llenas de color y formas que parecian ser una senal premonitoria, Una vez mas la vida, la sumerge en su universo azul.
La energia del lugar era increíble, al salir del agua, los esperaba Lydia, la madre de Steven, una australiana llena de vida. Habia preparado torta de banano y un excelente café! Rodeada de perros, flores y buena gente, la toto disfruto de una tarde de charlas e historias. Un atardecer parecio despedir con magia todo un dia de logros. De vuelta en el agua, las dos amigas disfrutaron de un ultimo bano de sal, no sin antes poder degustarse una vez mas del placer de hacer snorkel.
Entre abrazos y despedidas, la promesa de regresar era innegable, la idea de descubrir nuevos sitios de buceo, con una conciencia ecologica, parecian ser para la toto la razon suficiente para volver. Steven las llevo de vuelta a “casa” donde el Peace Boat esperaba para su ultima despedida.
Una experiencia linda, una familia increíble que abrio su hogar e historias a estas viajeras curiosas y con sed de mar. Un lugar al que la toto quiere volver, como muchos otros, pero a este regresara mas pronto que nunca.

viernes, diciembre 02, 2005

Mix Submarino


Fiji, Suva y Lautoka

Fiji se presento con dos paradas interesantes. La primera estación fue Suva, la capital, donde el barco debía detenerse para recargar gasolina, así que el tiempo fue corto. Fiji es una isla donde hubo una gran migración hindú, así que la cultura es bastante mixta, Fue para la toto un pequeño reencuentro: mujeres de sari y olor a curry, la llevan de vuelta a las tierras de Sri Lanka. Los finales parecen traer muchos recuerdos y quedan solo unos días para que la aventura de Peace Boat llegue a su fin. En Suva la toto tubo tiempo de degustar un buen curry y además de disfrutar de una increíble atardecer, no sin antes probar la famosa Cava (una bebida hecha de raíces). El día transcurrió entre recuerdos y nostalgias del pasado.
La toto debía regresar al barco para al día siguiente llegar temprano a la ciudad de Lautoka, un puerto bastante industrial, donde la caña de azúcar es la industria principal.
La toto decidió, en compañía de dos amigas japonesas: Mikie y Mioko y con Emilie, de sumergirse en las aguas cristalinas. Un bus urbano con buena música, mucho aire y gente linda, las condujo en una ruta hermosa por la costa y después de una hora llegaron a la ciudad de Nadi, donde debian dirigirse a el Sheraton Resort, donde se encontraba Tropical Divers y donde con sorpresa, se encontraron de nuevo con un gran grupo de japoneses con las mismas intensiones. Fue extraño para la toto descubrir que ese Fiji de postales es un mundo construido dentro de condominios y resorts, Allí adentro todo es perfecto, parece bastante ajeno al resto de la isla. Un espacio hermoso donde turistas disfrutan de horas de sol, buenos cócteles y excelente servicio, una burbuja de comodidad, donde de vez en cuando todos necesitan recluirse.
Después de los detalles pertinentes, la embarcación las condujo a un sitio llamado “King Fish”- donde listas y equipadas se adentraron en aguas cristalinas. La idea de ver tiburones era casi imposible según el dive master, pero seria posible ver mucho coral y pequeños peces. Como todo pasa a su debido tiempo, la toto y sus amigas pudieron disfrutar de un increíble buceo de mucho coral, pulpos y con gran sorpresa dos tiburones, que parecían esperar a los buzos bajo una cueva misteriosa. A veces el buceo puede convertirse en un circo submarino y después de los últimos dos buceo la toto descubre con pesar que el turismo submarino termina por hacer de los instructores marionetas de entretenimiento, y es difícil reconocer los limites de la curiosidad y la ecología. Parecen decirle a todos lo importante de no violentar el medio ambiente pero a la misma vez son ellos quienes se ven en el derecho de hacerlo. La toto ha de reconocer que tocar una tortuga, un pulpo o un tiburón puede ser de las cosas mas emocionantes, pero a la vez deja un sentimiento de culpa, porque los buzos son observadores ajenos que no deberían intervenir de ninguna manera en ese balance profundo. Ese allí donde la curiosidad conoce admite sus limites.
Después de el primer buceo, pudieron disfrutar de unas horas de snorkel, donde entre cuevas y grietas, disfrutaron de nuevo de pulpos y tiburones. El día parecían transcurrir rápidamente y el regreso al barco parecía hacer mas duro pensar que este seria el penúltimo puerto. Uno mas, Papua Nueva Guinea y de allí, un nuevo comienzo, la toto empieza a experimentar finales y comienzos con esa extraña incertidumbre de que pasara, donde parara y que nueva aventura le espera para un ano que pinta diferente y lleno de retos.