martes, noviembre 01, 2005

Viva la revolución libre!



Noviembre 1, 2005

La llegada a Cuba fue como se esperaba. Entre música, baile y color, la llegada al Puerto se lleno de ritmo. La expectativa era enorme, unos días antes el Huracán Vilma había azotado con fuerza las costas cubanas, la información que se tenia en el barco era poca, lo que aumentaba la inquietud por el estado de la isla y dejaba un tono de incertidumbre sobre los planes o las ayudas necesarias. La Habana no se había afectado fuertemente y el Huracán afecto la isla con inundaciones, que los cubanos rápidamente hicieron casi invisibles a los ojos turistas.
Dos días completos caminando por calles de piedra y callejones coloniales, Toda la ciudad parece haberse detenido en el tiempo. Todavía se ven los carros viejos y cada calle se llena de personajes insólitos que con su música o cigarros parecen haber sido sacados de un libro de García Márquez. Las imagines del Che Guevara, Camilo Cienfuegos y Fidel castro, llenan pequeños y grandes muestras artísticas, desde maracas hasta afiches, desde graffitis hasta postales, todo y todos parecen respirar a ritmo de revolución.
El color roído por el tiempo inunda las construcciones coloniales y se apodera de una forma hermosa de graficas populares que venden una ciudad de Mojitos, Salsa y tabaco.
Para la toto, cuba era un sitio sonado, su padre había alagado el país socialista. Todo parece ser autentico pero para la toto es tan bien una gran dualidad. Cuba presenta una igualdad social relativa y aunque nadie pasa hambre, parece que todos quieren mas. Es un poco contrastante para la toto descubrir que en el primer país latino en su recorrido, las sonrisas y la amabilidad tienen su precio, Cada foto, cada sonrisa, cada consejo , piden a gritos un dólar, un euro o cualquier peso que parecen estar esperando de cualquiera que parezca turista. Es una espontaneidad relativa y la toto quiere entender las necesidades sociales pero es un poco contrastante dentro de la cultura latina, sobre todo porque a pesar del idioma, la toto es tratada como “gringa” y después de un tiempo empieza a desconfiar de cualquier sonrisa que se acerca ofreciendo cualquier tipo de conversación.
Es una país donde la toto experimento una etapa interesante de feminidad, caminar por las calles de cuba la hizo sentir la mujer mas hermosa, mas irresistible y mas latina que nunca, los hombres siempre tienen una mirada inquieta, una palabra graciosa o algún gesto que hace que las mujeres desarrollen mas el femenino y que definidamente caminen como bailando, haciendo alarde de sus caderas.
Hay visitas obligadas, entre ellas “La bodeguita del medio” un lugar histórico para degustar de buena música, buen Mojito y de un buen almuerzo que se rodean de paredes llenas de letras de historia. En este lugar se cubre de firmas y mensajes de conocidos y por conocer de todo el mundo, todos y cada uno con ganas de dejar alguna huella en el mundo.
Ya entre Mojitos, caipiriñas y ron cubano, la noche se viste de salsa, otro lugar obligado: La casa de la Música, un teatro enorme donde un grupo de 4 bailarines degustan al publico con animadas canciones e improvisadas coreografías.
Bailar con cubanos puede resultar todo en reto interesante para la toto pero finalmente la opción mas segura parece ser su amigo Fred, un amigo Gay con quien puede reír y bailar toda la noche sin despertar bajas pasiones…
La toto pudo apreciar el soporte que el gobierno mismo da al arte y la música, se proporcionan clases, ayudas y mucho apoyo a artistas y músicos para fomentar su educación. El arte se respira, se vive y parece dar color a cada rincón cubano, lo que hace florecer un sin numero de artesanías creativas y expresiones artísticas.
Cuba parece ser ese Buena vista que muchos vieron, parece ser una balance visual que muestra música, recuerdo y poesía pero que seguramente esconde muchísimo mas, pero que en dos días es imposible de digerir.
Tal vez esta sea la razón perfecta para volver porque Cuba es una lugar para siempre retornar y deleitar a ritmo latino: sin afán, sin prisa, sin la noción del tiempo para poder disfrutar de una buen mojito y una buena conversación, porque los cubanos están llenos de letras, palabras y de una revolución interior que mas que una aventura seria una cátedra!
A Cuba hay que volver y hay que hacerlo mientras Fidel viva.

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