sábado, septiembre 10, 2005

El Barco, la paz, la gente...



Peace Boat
Singapore, September 10, 2005

Cuando uno se imagina un barco, un grupo de 900 pasajeros, y la vuelta alrededor del mundo, uno nunca puede imaginar la dimensión de ello, uno nunca piensa en la logística que hay detrás de ello, uno no concibe la idea de un montón de japoneses, tripulación y maestros de todas partes del mundo, viajando juntos, promoviendo paz y educación.

Tokio fue, para empezar, un cambio radical. De Sri Lanka a Japón las diferencias culturales son inmensas y todo parece nuevo: un país donde casi nadie habla ingles, donde la estética gobierna el paisaje urbano, donde las letras y lenguajes parecen mas una obra de arte que una forma de comunicación.

Unos días de talleres sobre educación global, paz y cultura, lograron reunir un grupo de 16 profesores de todas partes del mundo, unos idealistas, unos lideres, unos personajes supremamente interesantes que decidieron ser voluntarios para el barco de la paz. Ahí esta la toto, que no habla japonés, y que junto con Natsumi son los profesores de español, que añaden al grupo ese color, ese ritmo y esa Revolución latina.
Después de 4 días de entrenamientos, visitas, charlas y encuentros interesantes en la embajada y con amigos, la toto se embarco el 3 de Septiembre, en el PEACE BOAT, un crucero de 8 pisos para 900 pasajeros con piscina, gimnasio, bares, restaurantes y un sin fin de servicio a bordo que uno fácilmente olvidaría que todo esto se encuentra flotando y recorriendo el mundo.
Ese sueno, esa meta, ese plan. Por fin la toto puede compartir sus historias después de la llegada a Tokio, después de contratiempos con visas y después de 8 días en alta mar, la toto esta lista para tratar de resumir en palabras una de las experiencias mas interesantes de su vida.
Desde Singapur, el primer Puerto después de zarpar de Kobe ( y como diría Víctor Mora: mañana desde cualquier lugar del mundo).
Como toda aventura, los contratiempos hicieron cambios radicales en el itinerario: Un tifón que afecto Japón se cruzo en el camino. El tifón 14, hizo desviar la ruta de Japón a Vietnam, impidiéndoles llegar y generando cambios de ruta y planes, y obviamente unas condiciones difíciles de viaje. La toto, toda una mujer de mar, se vio sumida en dos días de “seasick” ella que se cree hecha de agua y sal, paso dos días tratando de encontrar el balance entre la posición vertical y horizontal, tratando de mantener en disposición su estomago y energía. Pero como todo el vida, la costumbre nos hace expertos y el cuerpo se acostumbra a todo! Ahí es cuando empieza la diversión: desde las 8 de la mañana el barco se cubre de actividades y eventos. Es difícil decidir que escoger, hay clases de Taebo, yoga, gimnasia, tambores, origami y otro sin fin de actividades relacionadas con cultura japonesa. Tambien los diferentes invitados al barco (que en cada puerto cambian) presentan talleres sobre la guerra de Vietnam (30 anos) comunicación intercultural, cine documental sobre japon, problemas sociales en filipinas, el 11 de septiembre… cada día el tiempo parece no alcanzar, esto entre reuniones informativas y entrenamientos sobre la preparación de las clases y la educación globalizada. Cada dia la información es infinita, cada minuto parece llenarse de contenidos interesantes, ademas de nombres (yumi, toro, tomoko, llama, kukiko, reevesie…) y de nuevas palabras en Japonés (arigato, aho, hai, kakkoi …) Cada día es increíble pensar que se esta en un barco lleno de idealistas que construyen paz, un espacio de energía, liderazgo, buenas ideas y gente con ganas de pequeños cambios, gente con ganas de aprender del mundo y la cultura.
Los japoneses pueden parecer tímidos y reservados, pero una vez abren el alma, se convierten en seres curiosos, interesantes, llenos de sorpresas con una dulzura increíble y un sentido social arrollador. Algunos se han ofrecido ya para enseñarle a la toto clases de japonés y de caligrafía.
La semana ha transcurrido bastante ocupada, entre preparaciones, fiestas y eventos, el tiempo parece volar. Pero lo que si que se siente es ese sentido de familia, de pertenencia de cooperación. En el primer puerto: SINGAPUR, la emoción del cambio parece verse aminorada por la sensación triste de dejar el nido; ese barco gigantesco que se ha convertido en un hogar, un refugio, un centro y hacer parte de el, es para la toto motivo de orgullo. Pensar que se es parte de esa aventura de vivir, de esa idea de cambio, paz y amor…
Hoy 13 de Septiembre la toto recorre las calles de Singapur (segunda visita) esta vez con otros ojos: no los del turista, pero si los del curioso. Visitar Little India parece un recuerdo grato de los tiempos de Sri lanka, recorrer sus calles, parece mas familiar que nunca. Dos dias y una noche no son suficientes para re-conocer, pero si para recargar. La toto se embarca de nuevo en la noche, a esa aventura que llamamos mar. El siguiente puerto: Seychelles, la siguiente aventura: el comienzo de los cursos de español y del café latino, que son las actividades de las cuales la toto esta a cargo, además de talleres y actividades. Todos parecen estar entusiasmados con aprender español y baile, todos parecen contagiarse de esas ganas de color y ese ritmo latino que la toto lleva con orgullo.
Es el objetivo: dejar en alto nuestra cultura, nuestra lengua, nuestra gente.
Hoy desde Singapur…. Mañana desde Seychelles

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